EN LA AGRICULTURA
El hombre ha sacado provecho
de las actividades microbianas desde las primeras épocas de su
existencia, ya que indirectamente la vida vegetal y animal depende de
las bacterias. En la época actual, el control de los microbios útiles le
ha permitido multiplicar la producción y la calidad de los frutos que
le brinda la naturaleza, así que bien podemos considerar que incluidos
nuestros agricultores y ganaderos siempre trabajan con la ayuda de
numerosos millones de estos seres microscópicos, que son capaces de
transformar las proteínas, los polisacáridos, las grasas, etcétera, en
sustancias sencillas que pueden ser asimiladas por las plantas.
Por
ejemplo, desde hace muchos años en nuestro medio agrícola se ha
mencionado y solo, por citar un caso, a las bacterias fijadoras del
nitrógeno del aire y que actúan en plantas leguminosas.
El
“fenómeno” de la nitrificación, el que como se sabe, consiste en la
formación de nitratos y sales de amonio, apartir de las proteínas y
otros compuestos nitrogenados, mediante una serie de procesos complejos
de tipo bioquímico, depende, en su mayor parte, de la existencia de las
bacterias. Aquí debemos hacer hincapié o énfasis en que para que tal
“fenómeno” tenga lugar se requiere de un suelo con reacción de tendencia
alcalina y cierta cantidad de boro en el suelo; sin estos dos
requisitos será mas bien pobre el proceso de la nitrificación. Al tratar
lo referente a la fisiología de estos organismos, hemos de darnos
cuenta de los cambios químicos que se verifican en las distintas fases
de la nitrificación, fenómeno pues que sostiene la vida de los vegetales
superiores, que toman el nitrógeno del medio principalmente en forma de
nitratos y sales de amonio.
Como siempre y con nuestra mejor
intención queremos exponer ante nuestros amigos productores aspectos
varios del mundo de las bacterias sean estas “buenas o malas” en la
interacción con el vegetal viviente.
La bacteriología agrícola es
una ciencia que data de aproximadamente unos noventa años, y cuyo
futuro se vislumbra de verdadera importancia, por que de ella se puede
obtener información respecto a la fertilidad del suelo y, por lo tanto,
la capacidad del mismo para suministrar alimentación a los animales y al
hombre.
Vamos a introducir en una sana intención de capacitación
la etimología de esta ciencia: del griego agros= campo, en el sentido
agrícola o sea la ciencia que comentamos, incluye el estudio de los
tipos, las actividades y la ecología esta, del griego oicos= morada o
casa y logos= tratado de las bacterias del suelo, sus relaciones y su
papel e importancia en los procesos que se presentan en este medio
biológico y sus aplicaciones a la agricultura; por lo tanto, el
agrónomo, el agricultor, el químico agrícola, el biólogo de conservación
y el investigador, encuentran en la ciencia de la agrobacteriología un
interés especial ya que, por ejemplo, el estudio de los microbios del
cuelo ha conducido al hallazgo de algunos que producen antibióticos como
la estreptomicina material que con alguna frecuencia utilizamos los
agrónomos en la práctica, los mismo que la cloromicetina y la
terramicina productos que se incluyen en algunos insumos y que siendo
eficaces en el tratamiento de di versas enfermedades de plantas y animal
útiles así como del hombre mismo, nos son familiares.
Las
condiciones del terreno influyen sobre las características de la flora
microbiana y, a su vez, esta ultima modifica notablemente la fisionomía
de un lugar; por ejemplo, cuando el medio es muy ácido, solo
determinados microbios pueden prosperar y, por lo tanto, los restos
orgánicos se conservan intactos durante muchos años, este fue el caso en
nuestro Jalisco primeramente y después, en otras zonas de influencia,
para el bagazo (marrana), ya como desecho de fábrica del mezcal o agave
en proceso industrial; esto también sucede en lugares pantanosos donde
hay una vegetación formada por musgos, los cuales, al morir, solo se
descomponen en forma parcial y la acumulación de ellos forma con el
tiempo una masa compacta llamada turba, que puede utilizarse en calidad
de combustible; ampliando la información, por otra parte, este fenómeno
que se presenta en las turberas, tiene la desventaja de establecer
terrenos impropios para el cultivo ya que las sustancias, solo
parcialmente descompuestas, no pueden ser aprovechadas por los vegetales
y, por lo tanto, se forman regiones desérticas que nos son capaces de
sostener las actividades agrícolas. Con lo anterior traemos a colación
que en muchos terrenos cultivados, podemos notar espacios vacíos en
donde no hay plantas de algún cultivo en cuestión y, si la curiosidad
nos lleva a la observación diremos que se trata de “lunares” de
acumulación compleja de diversos minerales.
LAS BACTERIAS EN LA INDUSTRIA
Muchas industrias dependen en parte o enteramente de la acción
bacteriana. Gran cantidad de sustancias químicas importantes como
alcohol etílico, ácido acético, alcohol butílico y acetona son
producidas por bacterias especificas. Se tienen que emplear bacterias
para el curado de tabaco, el curtido de cueros, caucho, algodón, etc.
Las bacterias (a menudo Lactobacillus) junto con levaduras y mohos, se
han utilizado durante miles de años para la preparación de alimentos
fermentados tales como queso, mantequilla, encurtidos, salsa de soja,
chucrut, vinagre, vino y yogur.
Las bacterias tienen una capacidad notable para degradar una gran
variedad de compuestos orgánicos, por lo que se utilizan en el reciclado
de basura y en bio-remediación. Las bacterias capaces de degradar los
hidrocarburos son de uso frecuente en la limpieza de los vertidos de
petróleo. Así por ejemplo, después del vertido del petrolero Exxon
Valdez en 1989, en algunas playas de Alaska se usaron fertilizantes con
objeto de promover el crecimiento de estas bacterias naturales. Estos
esfuerzos fueron eficaces en las playas en las que la capa de petróleo
no era demasiado espesa. Las bacterias también se utilizan para la
bio-remediación de basuras tóxicas industriales.[89] En la industria
química, las bacterias son utilizadas en la producción de productos
químicos enantioméricamente puros para uso farmacéutico o agroquímico.
Las bacterias en la salud
Desde hace varios años se vienen estudiando los beneficios producidos
por las bacterias que viven en condiciones normales en nuestro interior
colonizando la última parte del intestino delgado y del grueso –sobre
todo el colon–, y que componen la flora intestinal del ser humano. Los
malos hábitos alimenticios, el estrés, el ritmo de vida inadecuado y,
sobre todo, el abuso de los antibióticos son factores que pueden influir
en la falta de un equilibrio bacteriológico en el intestino, donde
estos seres microscópicos pueden jugar un papel importante en la
prevención de enfermedades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario